TU PRIMER RAID

Si es tu primer raid, no te preocupes mucho, no hace falta ser un superhombre, ni un especialista en todos los deportes, cualquiera con un mínimo de preparación, conocimientos básicos de orientación, unos buenos compañeros de equipo y ganas de disfrutar de una aventura puede acabar un raid en la categoría más básica. Sigue estos consejos y podrás enfrentarte sin problemas a tu primer raid de aventura.

ANTES DEL RAID

Lee con atención la información técnica de la prueba

Ahí encontrarás las distancias, desniveles, secciones y pruebas especiales. Ten en cuenta que éstas distancias y desniveles son las teóricamente estimadas por la organización para realizar todo el recorrido completo (todos los puntos de control) sin cometer errores de navegación, pero no es imprescindible pasar por todos, si no aspiras al podio si no sólo a pasártelo bien, puedes terminar el raid saltándote los que quieras.

Si por el contrario aspiras al mejor puesto, ten en cuenta que no gana el que menos tiempo tarda, si no el que obtiene más puntos, es cuestión de inteligencia, técnica y estrategia de equipo más que de fuerza bruta.

La mayoría de las secciones y puntos de control serán optativos, siendo posible dejarse algún control, recortar alguna sección o, si fuera necesario, saltársela para poder seguir compitiendo y disfrutando de la aventura sin necesidad de llegar a vuestros límites. Incluso las pruebas especiales son optativas, y podrás optar por no hacerlas y obtener los mismos puntos mediante un control alternativo.

Elige bien la categoría

Si es tu primer raid, te recomendamos que te inscribas en la categoría OPEN, aunque seas un auténtico “ironman”, un raid es otra cosa, es preferible que te sepa a poco y te quedes con ganas de más, a pasarlo mal y no volver a repetir. Además, en la categoría open tienes la posibilidad de inscirbir hasta a 4 componentes en el equipo, lo que te facilitará pasar de una sección a otra sin que ninguno tenga que repetir si no queréis.

Selecciona bien a tus compañeros de equipo: Dice el refrán que especialista en todo, aprendiz de nada. No es necesario que todos los miembros del equipo dominéis todas las técnicas y disciplinas, como podéis relevaros, podéis componer un equipo en el que cada uno se defienda mejor en una modalidad deportiva que en otra  y os complementéis. Por ejemplo, podéis formar un equipo con alguien que apenas monte en bici, otro que corra poco, y otro que le tenga pánico a las alturas o al agua, es cuestión de planificar vuestra estrategia durante el raid y repartirse las secciones y pruebas especiales según lo que se le dé mejor a cada uno. Lo que sí es imprescindible es que alguno de los miembros del equipo tenga un mínimo sentido de la orientación, pero no os preocupéis, a este nivel será muy básica, y nadie se perderá, ya que todos los equipos llevarán un emisor GPS con el que la organización podrá seguir en tiempo real vuestra posición.

Entrenad juntos: Corred, salir en bici y remar con los compañeros de equipo con regularidad os hará aprender los puntos fuertes y débiles de cada uno. De esta forma, sabréis de qué forma solventar los diferentes desafíos que pueden surgir en el día de la carrera. Aprender a orientarse es algo básico, intentad ir a un cursillo de iniciación o a alguna carrera de orientación cerca de vuestra localidad para entrar un poco en materia.

Organización: Haced una lista de todo lo que necesitáis antes de la carrera. Os recomendamos que cada uno lleve una caja o baúl de plástico con su equipo personal. Es básico tener bien organizado todo el material en las transiciones, para poder acceder a él rápidamente. Lo ideal es disponer de una furgoneta para desplazarse entre las transiciones y llevar todo el equipo, pero si no tenéis una, os aseguramos que con un turismo también se puede, es cuestión de organizarse. Además, la organización del AWR pondrá un medio de transporte para el material a disposición de los equipos que no tengan vehículo.

DURANTE EL RAID

En la salida, no salir disparados:

Tranquilo, tómatelo con calma, aunque veas a otros equipos salir corriendo, lee bien el mapa, los cruces, los desniveles, elige la mejor ruta, ten en cuenta que muchas veces es mejor dar un rodeo que pegarse un subidón… y después un bajadón, usa rotuladores fluorescentes de distintos colores para dibujar la ruta ideal, la alternativa, y una directa de escape hacia meta. Verás como con el paso de las horas empiezas a adelantar a algunos de los que salieron unos minutos antes que tú.

Seguid vuestro propio ritmo: Incluso en las secciones más cortas, no salgáis como alma que lleva el diablo. El raid es largo y el esfuerzo pasará factura si no se compite con cabeza y dentro de las posibilidades de cada uno. No intentéis seguir el ritmo de los demás ni os fiéis de las elecciones de ruta de otros equipos, pueden estar más equivocados que vosotros.

Ayudar y ser ayudado: Parte de la diversión de los Raids de Aventura es la colaboración entre los miembros de equipo, ayudando a tus compañeros de equipo si lo necesitan, y estando dispuesto a aceptar la ayuda.  Si te sientes fuerte, ofrécete a coger la mochila de un compañero o ayudarle para subir esa cuesta que tenéis delante. Si estás pasando un mal momento, pon tu ego a un lado y pide ayuda. Repartíos las funciones según las fortalezas de cada cual, el mejor orientador hará de navegante y marcará la ruta, el más fuerte empujará en las subidas, e incluso puede remolcar, el más técnico bajando ofrecerá seguridad a los compañeros, etc.

Comer y beber constantemente: Mantenerse alimentado e hidratado es vital, por lo que siempre debéis llevar comida y agua, o aún mejor bebidas isotónicas. No perdones una asistencia sin comer ni reponer líquidos por no perder tiempo, esto no es un triatlón que se dirime en segundos, quedan muchas horas de raid por delante.

Pensar en el futuro: En los raids de aventura pasaréis de competir en bicicleta, a kayak o trekking,  y saber lo que necesitaréis al salir de cada transición –material, comida, bebida- antes de llegar, os ahorrará mucho tiempo. La asistencia realiza un papel extremadamente importante, teniendo que organizar todo el material de una sección a otra y ayudando a los cansados raiders en todo lo que pueda. Además, el orientador del equipo debe anticiparse y conocer lo que os espera: los cruces de pistas, cuestas empinadas y otros obstáculos, de forma que el equipo pueda navegar con seguridad y esté informado en todo momento.

Saber dónde estamos: Lo más importante de un raid es saber en qué lugar del mapa nos encontramos en todo momento. Nunca corras a lo loco, un orientador o un raider se distingue de otra clase de corredor en que utiliza la cabeza para otras cosas además de para ponerse la gorra o el casco.

Seguir “contra viento y marea”: Murphy simpre está ahí acechando: un pinchazo, la cadena o un cable roto, un error en la elección de ruta, una pájara…. No os preocupéis si por una incidencia perdéis tiempo, un raid es muy largo y la clasificación tiene muchos altibajos, hasta el final del raid nada es definitivo. Lo que sí es fundamental es no llegar tarde a cada cierre de sección o etapa, es preferible dejarse controles sin picar o pruebas especiales sin hacer, antes que llegar fuera de tiempo y perderlo todo.

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